E161b – Luteína

Aditivo E161b

Otros nombres del aditivo (sinónimos)

E 161b, E-161b

Información general

Luteína (aditivo alimentario E161b) es un colorante natural del grupo de las xantofilas ( carotenoides oxigenados), que se utiliza en la industria alimentaria para dar a los productos un tono amarillo o anaranjado.

La luteína es una sustancia biológicamente activa de origen natural. Se puede encontrar en las yemas de huevo, verduras de hoja verde (espinaca, col), maíz y muchas flores, especialmente en los tagetes. Es a partir de materias primas vegetales que se obtiene el aditivo E161b para uso industrial.

La historia de la luteína como colorante comenzó con el estudio de los pigmentos naturales de las plantas. Inicialmente se investigó como un componente responsable del color de las hojas y los pétalos. Más tarde se descubrió que esta sustancia no solo aporta color, sino que también se acumula en la retina humana. En el siglo XX, las tecnologías permitieron aislar la luteína en forma concentrada, y recibió el estatus de aditivo alimentario E161b.

La fórmula química de la luteína es C40H56O2. Es una sustancia liposoluble de color amarillo brillante. Es prácticamente insoluble en agua, pero se disuelve bien en grasas y aceites. La luteína es sensible a la luz y al oxígeno, por lo que requiere protección durante su almacenamiento.

Para la industria alimentaria, el aditivo E161b suele obtenerse mediante la extracción de pétalos de tagetes. La materia prima vegetal se seca, se trata con disolventes autorizados, se purifica y se estandariza según el contenido de sustancia activa. En algunos casos también se utilizan métodos de producción sintéticos o semisintéticos, pero la principal fuente sigue siendo la materia prima vegetal.

Efectos sobre el organismo

Beneficios del aditivo E161b

El aditivo alimentario E161b es natural para el organismo humano, ya que la luteína se obtiene a través de la alimentación habitual. Se acumula en la mácula —la parte central de la retina— y participa en la protección de las células frente a la exposición a la luz.

Según la evaluación científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la luteína tiene baja toxicidad y es bien tolerada en el consumo alimentario. EFSA estableció una ingesta diaria admisible (ADI) de 1 mg/kg de peso corporal por día.

La luteína es conocida por sus propiedades antioxidantes. Ayuda a neutralizar los radicales libres y contribuye a la salud ocular.

Una revisión de estudios muestra que la luteína posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que pueden contribuir a la prevención de diversas enfermedades, especialmente oculares y cardiovasculares.

Un metaanálisis de 71 estudios (387 569 participantes) mostró que niveles más altos de luteína en la dieta o en la sangre están asociados con un menor riesgo de enfermedad coronaria e ictus.

Daños del aditivo E161b

Tras ingresar en el organismo, la luteína se absorbe en el intestino junto con las grasas, se transporta a través de la sangre y se deposita parcialmente en los tejidos, especialmente en la retina. El exceso no se acumula de forma descontrolada, sino que se elimina gradualmente mediante procesos metabólicos.

EFSA en su conclusión indica que incluso a niveles de ingesta cercanos al ADI, el riesgo de efectos adversos es bajo. En dosis muy altas puede producirse un amarillamiento de la piel (carotenodermia), que es reversible y no representa un peligro grave.

El JECFA también evaluó la luteína y estableció un nivel aceptable de ingesta segura de 0–2 mg/kg de peso corporal por día, confirmando su baja toxicidad dentro de las dosis recomendadas. En Estados Unidos, la FDA permite el uso de la luteína como colorante en ciertas categorías de productos, siempre que se cumplan los estándares de pureza.

Una revisión de estudios señala que dosis muy altas de carotenoides, incluida la luteína, pueden causar en algunos casos síntomas gastrointestinales leves (náuseas, molestias abdominales).

Superar la ingesta diaria admisible puede, en teoría, provocar acumulación de pigmento en los tejidos, pero en la práctica los niveles de consumo a través de los alimentos son significativamente inferiores a los límites de seguridad.

Usos

En la industria alimentaria, el aditivo E161b se utiliza como colorante natural. Aporta a los productos un tono amarillo o anaranjado y a menudo se emplea como alternativa a los colorantes sintéticos.

El aditivo E161b puede encontrarse en bebidas no alcohólicas, productos lácteos, postres y confitería, salsas y condimentos, así como en alimentos dietéticos y funcionales.

Una característica de su uso es que la luteína se combina bien con productos que contienen grasas, ya que es un pigmento liposoluble. Para mejorar su estabilidad, a menudo se añade en formas microencapsuladas.

Estado legal

En la Unión Europea, el aditivo alimentario E161b está autorizado de acuerdo con el Reglamento (UE) n.º 1333/2008. En 2010, EFSA confirmó la seguridad de la luteína y estableció un ADI de 1 mg/kg de peso corporal por día.

En Ucrania, el aditivo E161b está permitido en productos alimentarios dentro de los límites armonizados con la legislación de la UE.

En Estados Unidos, la luteína está autorizada por la FDA como colorante para determinadas categorías de productos, siempre que se cumplan los requisitos de pureza. También está permitida como colorante alimentario en Canadá y Japón.

Por lo tanto, el aditivo alimentario E161b está permitido en la mayoría de los países del mundo y se considera seguro cuando se consume dentro de la ingesta diaria admisible establecida.