Otros nombres del aditivo (sinónimos)
Información general
El aditivo alimentario E310 es un antioxidante sintético conocido como galato de propilo (propyl gallate), que se utiliza en la industria alimentaria para prevenir la oxidación de grasas y aceites.
El galato de propilo no es un compuesto de origen natural y no se encuentra en plantas, minerales ni otros objetos naturales en forma lista. En la naturaleza está ampliamente distribuido el ácido gálico, a partir del cual el galato de propilo se sintetiza industrialmente mediante esterificación.
Los galatos comenzaron a utilizarse en el siglo XX como estabilizadores eficaces de grasas, en particular en productos con alto contenido graso y en piensos. La fórmula química del galato de propilo es C₁₀H₁₂O₅. Desde el punto de vista físico, el aditivo E310 es un polvo cristalino blanco o de color crema, poco soluble en agua y bien soluble en alcoholes y grasas. El antioxidante E310 es estable en condiciones normales, pero puede oxidarse durante una exposición prolongada al aire y a la luz. El aditivo presenta propiedades reductoras pronunciadas, gracias a las cuales inhibe la formación de peróxidos en sistemas lipídicos.
Para la industria alimentaria, el galato de propilo se obtiene mediante la esterificación del ácido gálico con propanol, seguida de purificación y control de impurezas de conformidad con las especificaciones del Reglamento (UE) n.º 231/2012.
Efectos sobre el organismo
Beneficios del aditivo E310
El galato de propilo no es una sustancia fisiológicamente necesaria para el organismo humano y no cumple una función nutricional. Su beneficio es de carácter exclusivamente tecnológico: previene el enranciamiento de las grasas, conserva las propiedades organolépticas de los productos y prolonga su vida útil.
En su dictamen científico sobre la reevaluación del galato de propilo, la EFSA indicó que, siempre que se respete la IDA establecida, el uso del aditivo E310 no supone un riesgo para los consumidores.
Daños del aditivo E310
En estudios toxicológicos en animales, los galatos, incluido el galato de propilo, mostraron signos de toxicidad a dosis muy elevadas (por encima de aproximadamente 10 000 mg/kg de pienso), como retraso del crecimiento, anemia, alteraciones en el hígado y los riñones e hiperplasia de la mucosa gástrica. A niveles de alrededor de 5 000 mg/kg se observó inducción de enzimas hepáticas. A 1 000 mg/kg de pienso no se detectaron efectos adversos, lo que se definió como el nivel sin efecto para el grupo de los galatos en 1976.
Una revisión publicada en 2024 mostró que algunos antioxidantes sintéticos, incluido el galato de propilo, pueden presentar efectos citotóxicos y genotóxicos en modelos de laboratorio; no obstante, esto no constituye un daño clínico directo para los seres humanos a las dosis alimentarias habituales.
Algunas evaluaciones han indicado que el galato de propilo tiene potencial como sensibilizante de contacto. Puede provocar dermatitis de contacto en exposiciones tópicas en modelos experimentales, y la frecuencia de resultados positivos en pruebas de parche en humanos ha aumentado con el tiempo, lo que sugiere la posibilidad de reacciones alérgicas en personas sensibles.
En su evaluación del aditivo E310, la EFSA identificó como clave un estudio de 90 días en ratas, en el que se estableció un NOAEL de 135 mg/kg de peso corporal por día. Teniendo en cuenta un factor de incertidumbre de 300 (debido a las limitaciones de los datos sobre toxicidad crónica y reproductiva), la EFSA estableció una IDA de 0,5 mg/kg de peso corporal por día.
Anteriormente, el SCF había establecido una IDA grupal para los galatos; sin embargo, la EFSA concluyó que los galatos de propilo, octilo y dodecilo deben evaluarse por separado.
En 1996, el JECFA estableció para el galato de propilo una IDA de 0–1,4 mg/kg de peso corporal.
La superación de la IDA podría, en teoría, conducir a una mayor carga para el hígado o el sistema endocrino; sin embargo, a los niveles actuales de consumo, la EFSA no identifica un riesgo para la salud pública.
Usos
El aditivo E310 se utiliza como antioxidante en grasas y aceites, así como estabilizante en margarinas y grasas culinarias. También se emplea como componente protector en productos cárnicos y puede utilizarse como ingrediente en chicles y en determinados productos de confitería.
El aditivo se usa con frecuencia en combinación con otros antioxidantes (por ejemplo, BHA o BHT) para lograr un efecto sinérgico.
En la industria alimentaria, el galato de propilo se utiliza en concentraciones muy bajas, suficientes para prevenir la oxidación sin afectar al sabor del producto.
Estado legal
En la Unión Europea, el galato de propilo (aditivo E310) está autorizado de conformidad con el Reglamento (CE) n.º 1333/2008, con niveles máximos permitidos establecidos según la categoría de alimento.
La IDA para el antioxidante E310 se establece en 0,5 mg/kg de peso corporal por día (EFSA, 2014).
En Ucrania, el uso del aditivo E310 está permitido conforme a la normativa armonizada con la Unión Europea. En Estados Unidos, el galato de propilo está autorizado por la FDA como antioxidante alimentario con límites de concentración establecidos.
En Canadá y Japón, el uso del galato de propilo está permitido en determinadas categorías de alimentos, y su aplicación está estrictamente regulada con el cumplimiento de los niveles de IDA establecidos.