E153 – Carbón vegetal

Aditivo E153

Otros nombres del aditivo (sinónimos)

E-153, E 153, Сarbón de origen vegetal

Información general

Carbón vegetal o carbón de origen vegetal (aditivo alimentario E153) es un colorante alimentario que se utiliza para dar a los productos un color negro o gris oscuro. En la industria alimentaria, pertenece a la categoría de colorantes y se emplea para crear tonos oscuros intensos sin modificar el sabor ni el aroma del producto.

No debe confundirse el aditivo E153 (carbón vegetal) con otro de nombre similar — E152 (carbono). Este último, a diferencia del carbón vegetal, se obtiene exclusivamente por vía sintética.

El carbón vegetal tiene un origen natural. Se obtiene mediante el tratamiento térmico de materias primas vegetales — madera, turba, cáscaras de coco u otros materiales vegetales — sin acceso al aire. En la naturaleza, el carbono como elemento está presente en todas partes, pero el aditivo alimentario E153 se produce de forma industrial bajo un estricto control de pureza.

El uso del carbón tiene una historia de muchos siglos. Ya en la antigüedad se utilizaba como un remedio medicinal para la limpieza del organismo. En el siglo XX, el carbón vegetal purificado comenzó a utilizarse también en la industria alimentaria como colorante, capaz de dar a los productos un color negro intenso sin un sabor u olor pronunciados.

Químicamente, el aditivo E153 está compuesto principalmente por carbono elemental (C). Es un polvo negro fino, sin olor ni sabor, insoluble en agua y en la mayoría de los disolventes orgánicos. Es químicamente inerte, es decir, casi no reacciona con otras sustancias. El colorante E153 es resistente a los cambios de temperatura, a la acción de álcalis y ácidos, así como a la luz.

Para la industria alimentaria, el carbón vegetal se obtiene mediante el calentamiento controlado de materias primas vegetales sin acceso al oxígeno. Las materias primas se colocan en instalaciones especiales donde, bajo altas temperaturas y presión, los materiales vegetales se transforman en carbón.

Posteriormente, el material se purifica de impurezas, incluidos posibles residuos de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), para cumplir con los estándares de seguridad establecidos.

Este método de producción del aditivo E153 permite minimizar las impurezas no deseadas. Además, al variar el tipo de materia prima, se puede obtener un colorante con propiedades específicas de color, sabor, así como características químicas y físicas.

Efectos sobre el organismo

Beneficios del aditivo E153

El aditivo alimentario E153 no es un nutriente y no cumple ninguna función fisiológica en el organismo humano. No se absorbe y no es una fuente de energía ni de micronutrientes.

Sin embargo, el carbón vegetal es conocido por su capacidad de adsorción: puede unir ciertas sustancias en el tracto digestivo. Por ello, el carbón activado se utiliza como medicamento.

Daños del aditivo E153

Una vez en el organismo, el aditivo E153 no se descompone ni se metaboliza. Pasa a través del sistema digestivo prácticamente sin cambios y se elimina de forma natural.

La EFSA indica que los datos toxicológicos disponibles son limitados y no permiten establecer una ingesta diaria admisible (ADI). Al mismo tiempo, los expertos concluyeron que, siempre que el carbón vegetal contenga menos de 1,0 µg/kg de HAP carcinogénicos residuales (expresados como benzo[a]pireno), no representa un riesgo para la salud en los niveles de uso declarados.

El JECFA evaluó anteriormente el carbón vegetal, pero tampoco estableció un ADI específico, reconociendo su uso en alimentos bajo un adecuado control de calidad.

Los posibles riesgos están principalmente relacionados con las impurezas, en particular los hidrocarburos aromáticos policíclicos. Por ello, se presta especial atención a la purificación de las materias primas. En caso de consumo excesivo, teóricamente podría producirse una disminución en la absorción de algunos nutrientes debido a sus propiedades de adsorción, aunque en condiciones normales de consumo alimentario estos efectos son poco probables.

También se asocian posibles riesgos del aditivo E153 (carbón vegetal) con partículas muy finas, incluidas nanopartículas, que teóricamente pueden causar estrés oxidativo o irritación de los tejidos. Estudios científicos no han confirmado una relación directa entre el consumo de E153 y el desarrollo de cáncer u otras enfermedades graves en humanos. Los efectos negativos observados generalmente se relacionaban con altos niveles de inhalación de polvo en entornos laborales, y no con el consumo alimentario.

La conclusión general de los expertos es que, en los niveles permitidos en los alimentos, el E153 no presenta un riesgo comprobado para la salud, aunque los efectos de las partículas finas siguen siendo objeto de estudio.

Usos

En la industria alimentaria, el aditivo E153 se utiliza como colorante. Se emplea para dar a los productos un tono negro o oscuro. Es especialmente popular en la producción de productos de confitería, glaseados, elementos decorativos, helados y algunos quesos con corteza oscura.

El aditivo también puede utilizarse en chicles, grageas, salsas o productos de diseño especial. No altera el sabor de los alimentos y es resistente al calor.

Estado legal

En la Unión Europea, el aditivo E153 está autorizado como aditivo alimentario de acuerdo con el Reglamento (UE) n.º 1333/2008 sobre aditivos alimentarios. En 2012, la EFSA confirmó que, bajo las condiciones establecidas de uso y control de HAP, el carbón vegetal no representa un riesgo para la salud.

En Ucrania, el aditivo alimentario E153 está incluido en la lista de colorantes alimentarios permitidos conforme a las normativas vigentes armonizadas con la legislación de la UE.

La FDA nunca incluyó el carbono técnico ni el carbón vegetal en la lista de colorantes alimentarios autorizados, por lo que su uso en alimentos no está permitido.

Esto significa que los productos alimentarios que contienen el aditivo E153 no pueden comercializarse legalmente en los Estados Unidos, y su importación puede ser rechazada.

En Canadá y Japón, el uso del carbón vegetal está permitido dentro de los estándares de seguridad establecidos.

No se ha establecido oficialmente un ADI para el aditivo E153, pero una condición clave de seguridad es el estricto control del contenido de impurezas potencialmente peligrosas.