Otros nombres del aditivo (sinónimos)
Información general
El aditivo alimentario E132 es conocido como indigocarmín o indigotina. Pertenece a la categoría de colorantes y se utiliza en la industria alimentaria para conferir a los productos un color azul intenso o azul violáceo.
Por su origen, el aditivo E132 es una sustancia sintética. Aunque históricamente el colorante azul índigo se obtenía de plantas del género Indigofera, el indigocarmín moderno destinado a uso alimentario se produce industrialmente, lo que garantiza una calidad y pureza constantes.
El indigocarmín es un polvo o gránulos de color azul oscuro, fácilmente solubles en agua. Su historia está relacionada con los antiguos colorantes naturales utilizados en textiles; sin embargo, con el desarrollo de la química en los siglos XIX y XX, se hizo posible obtener un colorante azul purificado apto no solo para la industria textil, sino también para los alimentos.
La fórmula química del indigocarmín es C16H8N2Na2O8S2. Es un compuesto estable que conserva su color durante el calentamiento y en medios ácidos, aunque es sensible a la luz, lo que se tiene en cuenta durante el almacenamiento de los productos.
Para la industria alimentaria, el colorante E132 se obtiene mediante síntesis química a partir de compuestos del índigo, seguida de procesos de purificación. Esto permite obtener un colorante azul estable con propiedades estrictamente controladas, sin impurezas de origen natural.
Efectos sobre el organismo
Beneficios del aditivo E132
El indigocarmín no es una sustancia propia del organismo humano y no participa en procesos fisiológicos. No tiene valor nutricional ni aporta beneficios para la salud. El uso del aditivo E132 es exclusivamente tecnológico, ya que permite obtener y mantener un color estable en los alimentos.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) confirma que, respetando los niveles de ingesta establecidos, el aditivo E132 no supone un riesgo para la salud.
Daños del aditivo E132
Tras su ingestión, el indigocarmín se absorbe solo de forma parcial. La mayor parte de la sustancia atraviesa el sistema digestivo y se elimina del organismo sin cambios, principalmente a través de la orina.
Los posibles riesgos del aditivo E132 están asociados al consumo excesivo de productos con un alto contenido de indigocarmín. En caso de superar la ingesta diaria admisible (IDA), pueden producirse reacciones indeseadas, como irritación del tracto gastrointestinal o manifestaciones alérgicas en personas sensibles.
En el momento de la reevaluación de la EFSA en 2014, el colorante indigocarmín no generó preocupación en cuanto a toxicidad para el desarrollo, genotoxicidad o citotoxicidad. El Comité JECFA mantiene una posición similar respecto a su seguridad. No obstante, algunos estudios experimentales han mostrado efectos citotóxicos a concentraciones muy elevadas, muy superiores a las utilizadas en alimentos.
Todas las organizaciones internacionales establecen para el aditivo E132 una ingesta diaria admisible de 5 mg/kg de peso corporal.
Usos
En la industria alimentaria, el aditivo E132 se utiliza como colorante azul. El indigocarmín se emplea para crear o intensificar el color de los productos, así como para obtener tonos verdes y violetas en combinación con otros colorantes.
Se encuentra con mayor frecuencia en productos de confitería, gelatinas, postres, helados, decoraciones comestibles, bebidas y algunos productos lácteos. Debido a su alta intensidad de color, se utiliza en dosis muy pequeñas.
Estado legal
El indigocarmín (aditivo E132) está autorizado en la Unión Europea de conformidad con el Reglamento (CE) n.º 1333/2008, con una IDA claramente definida. En Ucrania, su uso está permitido de acuerdo con los requisitos europeos armonizados.
En Estados Unidos, el aditivo E132 está autorizado como colorante alimentario siempre que se respeten los límites establecidos. Canadá y Japón también permiten el uso de indigocarmín en determinadas categorías de alimentos.
No existe una prohibición total del aditivo E132 en la mayoría de los países desarrollados; sin embargo, el control estricto de la dosificación es obligatorio.